Historia de Coordinadora
Crear una Organización como Coordinadora, capaz de unir en una sola voz la de tod os los estibadores no se inventó de la noche a la mañana.
La fuerza que otorga la necesidad de defender el medio de tu vida y la de los tuyos obligó a los estibadores de generaciones anteriores a echar toda su carne en el asador contra la reconversión, primero en la segunda mitad de la década de los 70, después en los 80, en los 90 y ahora en el Siglo XXI.
Con el gobierno de UCD, se pretendió considerar a los estibadores como fijos discontinuos para cargárselos de un plumazo a costa de desmantelar las antiguas Organizaciones de Trabajos Portuarios.
Ante tal agresión, esos estibadores, tuvieron que demostrar una capacidad de reacción sin precedentes, capaz de ir por delante de los pensamientos del Gobierno; delante de las acciones y reivindicaciones de los sindicatos que afloraban y que, con el paso del tiempo, perdieron todas las batallas del movimiento obrero.
Aquellos compañeros no entendían muy bien de estas cosas, pero decidieron que si alguien podía y debía representar y defender a un estibador ese sería otro estibador. Nadie mejor que un estibador representará y defenderá nuestro trabajo porque, ser estibador no es un trabajo más; es una forma de vida que implica para nosotros y nuestras familias vivir al ritmo y al pulso del puerto con el compromiso vivo y siempre latente de estar dispuestos a lo que haga falta para atender a nuestros barcos.
Aquellos estibadores, de los que aún hoy tenemos la suerte de poder conocer o haber conocido, siguieron pocas reglas pero muy efectivas.
La unidad absoluta frente a cualquier agresión, la determinación sin fisuras de que no podrían terminar con nuestra profesión y la lealtad a toda costa a nosotros mismos y a nuestros compañeros han sido y son puntos básicos de esa fuerza y de esa unión.
El orgullo a toda costa de ser estibador portuario, el cerebro para adaptarnos a las necesidades de cada época y las demostraciones de valor y coraje siempre que han sido necesarias, nos convierten en un colectivo respetado por los poderes públicos y económicos.
Momentos más importantes de Coordinadora
En 1978 se produce el Nacimiento de Coordinadora a partir del impulso inicial de los trabajadores portuarios de Barcelona y las Islas Canarias. En ese momento, había más de 15.000 estibadores en toda España, todos ellos dependientes de la OTP (Organización de Trabajos Portuarios)
En los años 1980 y 1981 se produce la primera prueba de fuego para los estibadores. El Gobierno de UCD (Unión de Centro Democrático) intenta desmantelar los puertos y a sus trabajadores. Se suceden las huelgas y Julián García, con apenas 30 años, comienza a adquirir el temple que le caracterizará durante los próximos años. Negociaciones en los despachos y manifestaciones en los muelles parecen ser la receta de Coordinadora para sobrevivir. UCD cae en 1982 y los estibadores siguen conservando su carácter de trabajadores públicos.
Durante el año 1986 el gobierno socialista de Felipe González trata de privatizar por completo los puertos desprendiéndose de los estibadores. Finalmente, después de numerosas huelgas, paros y marchas, se llega a un acuerdo. Se constituyen las Sociedades de Estiba (51% capital público, 49% capital privado) y los estibadores logran mantener el carácter de servicio público para la estiba. En ese momento, Julián García ya actúa como el principal referente de una Coordinadora convertida en mayoritaria en el sector. Las plantillas portuarias pasan de 15.000 a cerca de 6.000 trabajadores y se inicia un proceso imparable de modernización de las maquinarias y las instalaciones. Comienza la era del contenedor.
En 1988 se firma del Primer Acuerdo Marco con el gobierno del PSOE. A pesar de los problemas puntuales, la paz laboral se instala en los muelles -y lo hará durante toda la próxima década-, de modo que los puertos españoles viven un periodo de consolidación y expansión.
En 1999 se firma del Tercer Acuerdo Marco con el gobierno del Partido Popular. El modelo portuario español es ensalzado desde la derecha y desde la izquierda. Coordinadora enfoca su estrategia hacia la capacitación profesional. Cursos, jornadas sindicales, seminarios... los estibadores se preparan para afrontar la competitividad a partir del convencimiento de que sólo ellos - estibadores profesionales- pueden ofrecer un servicio de calidad.
En el año 2000 se cumple el viejo sueño de los estibadores españoles, la creación de una "internacional" estibadora. Tenerife, la isla que también impulsó el nacimiento de Coordinadora asiste a la fundación del Consejo Internacional de Estibadores (IDC), que agrupa a sindicatos portuarios de todo el mundo. Julián García es nombrado Coordinador General del IDC y la organización experimenta, en apenas cinco años, un crecimiento vertiginoso. Hoy, representa a más de 50.000 portuarios y tiene presencia en América Latina, América del Norte, África y Europa.
Durante los años 2002 y 2003, el anuncio de una inminente Directiva Portuaria en la Unión Europea moviliza a los estibadores de todo el continente. Se pretende borrar de un plumazo la figura del estibador profesional y Julián García vuelve a encabezar un movimiento que -una vez más- trata de defender un derecho tan elemental como el derecho al trabajo.
Los estibadores logran en noviembre de 2003 una victoria histórica. El Parlamento Europeo rechaza la Directiva de la Comisión Europea y aprueba las tesis de los estibadores. El IDC se dibuja como un instrumento fundamental en la estrategia de futuro de los trabajadores portuarios.
En el 2004, la 30ª Asamblea de Coordinadora en Valencia. Julián García hace balance de su gestión al frente de un sindicato que ostenta el 84% de la representación en los puertos españoles y que ha logrado extender su modelo asambleario más allá de sus fronteras. Eso y la dignificación del oficio de estibador son su principal legado.
En mayo de 2005, la Asamblea General de Málaga marca un antes y un después en Coordinadora. Relevo de Julián García al frente del sindicato, que da paso a una nueva generación de estibadores que al orgullo por la profesión portuaria le suman una capacitación y una profesionalidad fuera de toda duda. Antolín García, un tinerfeño de 29 años, es elegido nuevo Coordinador General.

En noviembre de 2005, la Asamblea General de Tenerife aprueba los nuevos estatutos de Coordinadora y se le entrega el pin de oro a Julian Garcia

En enero de 2006, culminando con una macro-manifestación en Estrasburgo, los estibadores portuarios de toda Europa logran un hito histórico, por segunda vez, el Parlamento Europeo rechaza por aplastante mayoría una segunda Directiva sobre los Servicios Portuarios.

El futuro solo lo podemos escribir nosotros.....
LA PARTICIPACIÓN ACTIVA EN ASAMBLEA ES NUESTRO INSTRUMENTO SINDICAL.
LA DEFENSA DEL SERVICIO PÚBLICO PORTUARIO, NUESTRO OBJETIVO IRRENUNCIABLE.
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